El campo a nivel nacional está en llamas, por diversas circunstancias que confluyen en falta de programas de apoyo y recursos destinados a estimular la producción, pasando por alto que la soberanía alimentaria es básica para cualquier país del mundo.
Ni siquiera es un tema que se pueda encuadrar como político, sino que se trata de un renglón de supervivencia y de congruencia, por todo lo que representa en función de resolver necesidades elementales de la población y el bienestar de los productores y sus familias.
No hace falta ser un erudito para entender el fenómeno que está viviendo México en este sentido y lo que se tiene que hacer para regresar a los productores a las condiciones que disfrutaban antes y donde todos estaban felices y contentos.
Desaparecer programas y presupuestos bajo el argumento de corrupción y saqueo, es algo totalmente infantil, las maniobras turbias, saqueos y desviaciones de los recursos públicos, se dan en los mejores y en los peores gobiernos.
Algo que se puede resolver metiendo a la cárcel a los responsables de las corruptelas, pero sin sacrificar a la inmensa gran mayoría de los productores, que no tuvieron nada que ver con esas anomalías y que son quienes más están pagando por los platos rotos.
Hoy está en marcha una n nueva protesta nacional por la defensa del campo, cuando ya hay un proyecto del paquete económico 2026, que al igual que en los seis años anteriores, viene vacío en lo que los productores del país demandan, mientras que aunado a esto, crecen las importaciones de granos básicos, lo que significa que paso a paso, se va perdiendo la soberanía alimentaria de México.
Los tiempos de “chairos” contra “fifis” han llevado a una ruinosa división nacional, donde pueden mas los sentimientos partidistas que el interés general de los mexicanos, de esa inmensa mayoría, a la que la política le importa un bledo, que vive de su trabajo y aspira a que sus familias tengan las condiciones que necesitan y merecen.
Es una lástima que hasta profesionistas con maestrías y doctorados estén metidos en medio de una gresca que no tiene justificación, que por defender a un partido, o un mesías, pierdan de vista lo mas importante que es la tranquilidad y el futuro de sus seres queridos.
En los próximos días será aprobado el presupuesto de egresos de la federación -pef- 2026- y hasta donde se mira, la mayoría en el Congreso de la Unión ya tiene “línea” para aprobar el gasto del año próximo, donde no habrá una recuperación de los recursos destinados al campo, lo que augura muchos movimientos sociales que al paso del tiempo seguirán subiendo de tono, hasta tomar sesgos violentos que se pueden evitar, con un poco de sensatez y voluntad política.
En tanto los representantes populares que tienen capacidad para decidir estos temas, se la pasan viendo por sus intereses muy particulares, aprovechando el momento que les ha tocado vivir dentro de las mieles del presupuesto.
¿No será ya tiempo que dejen de ser calificados como “representantes populares”?… ¿Cómo será bueno decirles de aquí en adelante?.






