A los constantes choques que con frecuencia se registran en San Fernando por imprudencia de las personas adultas, se encuentra a la vista otra problemática, igual o peor de graves: menores de edad conduciendo de manera imprudente vehículos de fuerza motriz.
Aprovechando la falta de elementos de tránsito local en la ciudad, pululan menores que conducen vehículos de motores poderosos, que no logran ser controlados por los incipientes conductores, que en el afán de experimentar sensaciones desconocidas, imprimen altas velocidades a las unidades de combustión interna.
Aparte que les gusta dar acelerones que ocasionan que los vehículos se atraviesen en las calles y zonas alejadas de la zona centro, donde los menores, principalmente varones, toman las rúas como pistas de carreras.
Existen infinidad de historias sobre accidentes donde menores de edad al volante han provocado daños cuantiosas, personas lesionadas y hasta occisos, incluyendo a inexpertos conductores que con su vida han pagado la audacia de conducir unidades de fuerza motriz en forma desordenada, fuera de la vista de sus padres o personas adultas de sus familias.






