Las condiciones en que se encuentran familias residentes de los campos pesqueros del municipio son precarias debido a la penuria de productos pesqueros y la veda de Lisa, Liseta y Lebrancha, que se encuentra en vigor.
Vecinos de comunidades pesqueras asentadas a la ribera de la laguna madre señalaron que a las malas condiciones de captura de especies acuáticas que se vienen dando, hay que sumar que la Lisa, una especie que tiene su hábitat en ese cuerpo de agua, no se puede capturar.
Lo anterior, luego que por disposición de la Comisión Nacional de Pesca –CONAPESCA- desde el 1 de septiembre anterior entró en vigor la prohibición de captura de esta especie de escama, veda que habrá de terminar el próximo mes de Noviembre.
Mientras tanto, ciento de pescadores y sus familias se encuentran bajo los efectos de la carencia de ingresos suficientes para resolver sus necesidades de alimentación, educación y salud principalmente, luego que aunque se trata de un pez de bajo valor comercial, la Lisa se reproduce bien, dentro del vaso lacustre.
Mujeres residentes del campo pequero “Punta de Piedra” señalaron que, en épocas anteriores, durante la época de veda han sido apoyados con despensas y empleos temporales, pero en este año no han tenido ese respaldo oficial.
En julio anterior terminó la veda de camarón en aguas de la laguna madre, pero luego entró la canícula, temporada del año en que las aguas alcanzan altas temperaturas y la especie se esconde entre el fango, fuera del alcance de los pescadores, mientras que en el mes de agosto anterior, la producción de crustáceos fue demasiado baja, provocando el desplome de la economía entre los productores de esa rama.






