Bien plantada en su posición como representante popular, la diputada local Marina Ramírez Andrade, lejos de ver en la política una posición de privilegio y beneficio personal, la concibe como un medio para servir a los demás.
Reconoció que este concepto se ha perdido, pero con su trabajo desde hace tiempo ha venido retomando los principios elementales de una actividad que es al mismo tiempo una misión, que tiene que verse con responsabilidad y un gran compromiso, agradeciendo en todo momento la oportunidad de ser útiles a los semejantes.
Marina Ramírez Andrade, diputada de Tamaulipas por el Partido Acción Nacional -PAN-, es una representante del pueblo que se ha distinguido por dar su mayor esfuerzo mediante intervenciones en tribuna, para defender los derechos de las mujeres, los niños, adultos mayores, personas con discapacidad, de los productores agrícolas, ganaderos y pesqueros, mediante propuestas que han ido directas al meollo de las problemáticas, presentando además las soluciones que se necesitan.
La diputada local consideró que la insensibilidad de los políticos los ha llevado a mantenerse alejados de la ciudadanía, ha sido en parte, factor para que se acentúen las problemáticas actuales, porque para saber lo que siente y piensa el pueblo, hay que ponerse en sus zapatos.
Admitió que los tiempos son difíciles, pero lejos de ver el escenario con pesimismo, hay que afrontar con decisión los retos y trabajar sin descanso por las causas justas, dejando a un lado las confrontaciones estériles que solo dividen a la sociedad.
Lamentó que por móviles de tipo partidista, se produzcan rivalidad que impiden que propuestas congruentes y sanas presentadas en el Congreso de Tamaulipas, no sean aprobadas por la mayoría, que atiende visiblemente más a los intereses de la bancada a donde pertenecen, sin ver el daño que causan a la sociedad en general.
Pero esta situación de ninguna manera la disuade en su mística de trabajo, enfocada al quehacer legislativo y complementado con gestoría y labor social, que la distinguen como una de las mejores diputadas locales de Tamaulipas, pero los logros podrían ser mayores en beneficio de la sociedad, si en vez de actuar y decidir en función de las siglas de los partidos que integran las fracciones parlamentarias, primero que nada y ante todo, vieran por el beneficio de las familias de la entidad.






