Productores de la laguna madre confían que con el cambio de temperaturas que esta trayendo consigo la estación de otoño que inicio hace una semana, mejore la captura de camarón y otras especies acuáticas que se capturan en el vaso lacustre mas extenso del continente americano.
Luego que en las últimas semanas, inclusive después de la temporada conocida como “canicula”, la temperatura de las aguas se ha mantenido por encima de los 26 grados centígrados, provocando que las especies acuáticas se escondan en las profundidades, donde las condiciones climáticas son más favorables, aunque al comenzar a descender los termómetros, prevén que en unas semanas más, comenzarán a mejor las condiciones para la captura de pescados y mariscos.
En tiempos que el agua está muy caliente, las especies buscan protección natural en las partes más profundas, donde además quedan a salvo de las artes de pesca, lo que provoca que la captura disminuya de manera muy drástica, dijeron pescadores sobre este tema.
Añaden que las especies acuáticas actúan por instinto ya que si se quedan en las partes bajas de la laguna, que es donde el agua alcanza temperaturas mayores, aumenta la posibilidad que mueran, mientras que enterradas en el fango, se encuentran libres de este peligro.
Por efecto de la veda natural que se establece por las condiciones climáticas del agua, la captura de disminuye bastante y los pescadores junto con sus familias se miran en serios aprietos económicos, en esta ocasión empeorados por el gasto que representa el regreso de sus hijos a las aulas.
Aunque luego que las aguas recuperen las temperaturas normales de la estación del año que está iniciando, se considera que se habrán de registrar buenas capturas de todas las especies que tienen su hábitat en ese cuerpo de agua hipersalino.






