Ser miembro de un cabildo, no solo es ir a una reunión mensual, levantar la mano y aceptar todo lo que le pongan en frente.
Formar parte de un cabildo, es mucho más que eso; comenzando por entender que su función es la representación popular, no la de un empleado o alcahuete del presidente o presidenta municipal.
Hay regidores y síndicos que tienen adormecida la inteligencia, por eso no alcanzan a comprender que su responsabilidad es con el pueblo y que el hecho de cumplir con su función, no los, ni las, pone en riesgo de perder el salario, la compensación, o que les retiren del cargo.
Pero hay a quienes el entendimiento no les funciona, o no tienen el valor para encarar sus obligaciones con el pueblo.
Y en ese escenario de omisos e irresponsables, destaca la figura de la Lic. GRISELDA DÁVILA BEAZ como parte del Cabildo de San Fernando; quienes la conocen saben muy bien que es una política responsable, atenta y respetuosa con el pueblo, que, durante toda su trayectoria, ha dejado constancia de vocación por servir.
Llama la atención que con ese estilo sencillo y respetuoso que la identifica como una persona de campo, esté pidiendo a unos días del primer informe municipal de la alcaldesa VERONICA AGUIRRE DE LOS SANTOS que se aclare el destino de los más de 250 millones de pesos, correspondientes al presupuesto de egresos 2025.
Porque resulta que, en el primer informe del domingo anterior, de todo se habló, principalmente de aspectos que todavía no se realizan y que obviamente no eran materia del informe… ¡menos del dinero ejercido!.
Y la regidora GRISELDA DÁVILA no está diciendo que el dinero fue malversado y desviado de su objetivo primordial relacionado con el bienestar de las familias de San Fernando. Esta actuando como una verdadera regidora del pueblo, como una representante popular, haciendo eco del sentir ciudadano.
En su justa razón solo pide, de nueva cuenta, porque ya lo hizo varias veces antes, que digan en que se ha invertido el dinero del presupuesto, porque es muy claro que la alcaldesa de San Fernando no le quiere rendir cuentas al pueblo, como es su obligación.
Y la regidora, que además ya fue diputada local y diputada federal, le entiende bien al tema del presupuesto y también al asunto legal, de tal suerte que si le siguen negando la información de los números, podría promover un recurso legal para que sea la autoridad judicial quien de la orden a la presidencia municipal de San Fernando, de abrirse a la transparencia.
Finalmente, no está pidiendo nada que no sea justo o fuera de sus funciones y no le están dejando otro camino que recurrir a la vía legal y cuando eso pase, estará destapando una verdadera caja de Pandora, porque saldrán a relucir muchas coas que hasta el momento han sido ocultadas a la población.
Todas relacionadas con el presupuesto de más de 250 millones de pesos, que miles de usuarios de las redes sociales han cuestionado en que han sido aplicados, porque en las necesidades del pueblo, no se mira.
Mientras esto pasa, el resto de los miembros del cabildo siguen dormidos, sin percatarse de la obligación que tienen con el pueblo, aprobando a granel y firmando a ciegas, dentro de la más absoluta ignorancia y desconocimiento de los temas que en realidad le interesan, benefician o perjudican a la ciudadanía.






