Tras señalar que el campo del norte de Tamaulipas enfrenta una severa problemática que mantiene a miles de productores descapitalizados, sin créditos y llenos de deudas, Martin Carrión Santos líder campesino y primer regidor en San Fernando, señaló la urgencia de tomar medidas oportunas para evitar que la crisis se apodere más de la agricultura y la producción siga “en caída libre”.
Ante la adversa situación de los últimos años por el bajo precio del sorgo, urgió a que con tiempo, se trate el tema: “en esta cosecha ya no se pudo hacer nada, pero es momento que desde ahora se vea el precio del próximo año”, subrayó, “porque siempre pasa lo mismo, que ya cuando tenemos el problema encima estamos apenas buscando soluciones y al último no arreglamos nada”.
“Que se revise y corrija el Tratado de Libre Comercio (T-MEC) para que cuando levantamos la cosecha aquí, cierren la puerta a las importaciones de sorgo más barato, que echa por tierra el precio del que producimos nosotros y no digan que no se puede, porque cada que se les antoja, bloquean el paso del aguacate y otros productos vegetales y animales de México hacia los países del norte”.
Porque mientras sigan metiendo sorgo de los países vecinos cuando estamos trillando, el precio de nuestro grano nunca va a valer; ahorita ya hay una recuperación, lo están pagando a 3 mil 900 pesos por tonelada, pero porque ya no hay; las trillas terminaron en esta región, hace casi un mes, sostuvo.
Calificó como desastroso el estado en que se encuentra el campo a raíz de varios motivos, donde destacan los que se mencionan y señaló que “si este año se sembró en el ciclo temprano un 30 por ciento menos de la superficie tradicional de agricultura -270 mil hectáreas-, para el próximo, la mitad de las tierras se podrían quedar ociosas”.
Mientras que el menos del 15 por ciento de las tierras que se siembren en el siguiente ciclo “temprano”, van a ser mal labradas, porque los productores no tienen dinero para realizar los trabajos como debe ser, afirmó.
Con toda una vida como agricultor, Martin Carrión avizora un panorama sombrío detrás del descenso en la producción de sorgo, un cereal básico para la elaboración de alimento para la engorda de semovientes, cerdos y aves de corral: “cuando se dispare el precio de la carne, la leche, el huevo, el pollo y los derivados de los lácteos, entonces nos vamos a dar cuenta del gran error de no darle al campo y los productores las condiciones que se necesitan para mantener la soberanía alimentaria del pueblo de México”.






