Independientemente de los planteamientos que presenta de manera frecuente en el Congreso de Tamaulipas y de la gestoría que realiza sobre necesidades básicas de la población más necesitada, la Diputada Local Marina Ramírez Andrade mantiene especial atención en asuntos que se relacionan con la violencia doméstica.
De manera enérgica se ha manifestado ante instituciones que atienden estos temas sensibles, exigiendo justicia contra esposas y amas de casa, que han sido víctimas de agresiones físicas y violencia psicológica, que han solicitado su apoyo para resolver conflictos que lesionan la estabilidad y bienestar de familias que radican en zonas del campo, comunidades pesqueras y en la cabecera municipal de San Fernando.
Días atrás, la legisladora tamaulipeca emanada de las siglas del Partido acción Nacional -PAN- fue vista en las instalaciones del Instituto de las Mujeres en Tamaulipas de San Fernando y posteriormente en las Oficinas de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas -FGJT- apoyando a una mujer que fue victima de maltrato por parte de su pareja y padre de sus hijos.
La postura de la diputada Marina es determinante en torno a este tipo de problemáticas, buscando respeto para las mujeres, castigo para los abusadores y que los hijos y demás miembros de las familias dejen de sufrir por situaciones creadas en su entorno por la violencia familiar, que cada día se consolida como uno de los fenómenos sociales mas fuertes en la entidad.
Marina Ramírez es una diputada de territorio, una representante popular que atiende los llamados de auxilio de la población y que siempre busca la manera de obtener buenos resultados, lo que la define como una representante del pueblo que entiende muy bien cuál es su función y que aprovecha al máximo el tiempo para trabajar por las causas mas justas, sin importar horarios, fines de semana, ni las condiciones del clima.






