Considerable porción del desarrollo económico de San Fernando se concentra en la laguna madre, de donde anualmente se extraen miles de toneladas de pescados y mariscos que encuentran su destino final en mercados de consumo de Nuevo León y la capital del país, principalmente.
El camarón de la laguna madre es reconocido a nivel nacional como un producto de la más alta calidad por su excelente sabor y la textura de un alimento fresco, a diferencia de otros crustáceos que se capturan en el mar, se producen en granjas o que llegan de otros continentes, después de largos meses de refrigeración y que son sujetos a tintes, para darles un tono más atractivo.
También las jaibas de la laguna madre son muy apreciadas por su sabor y consistencia, mientras que especies de escama la trucha, el sargo gozan de amplia preferencia entre los consumidores de pescados y mariscos, al igual que la llamada “Hueva de Lisa”, conocida también como “El Caviar Mexicano”.
Tan solo algunos ejemplos de los recursos pesqueros que se extraen de la laguna madre y que se comercializan a precios muy por debajo de su verdadero valor, debido a que son comprados en su mayoría por comerciantes que se dedican a la reventa, con utilidades mayores a las que obtienen los propios pescadores.
En los poblados pesqueros de la laguna madre de San Fernando, es factible la instalación de maquiladoras de productos pesqueros, donde las especies que se extraen del vaso lacustre puedan ser procesadas, empaquetas o enlatadas para su venta al público o entrega en tiendas de grandes consorcios, para obtener un valor agregado.
Sin embargo en esa zona del municipio con frecuencia se presentan fallas en la electricidad, que dejan a las familias de al menos cinco campos pesqueros sin el servicio por varias horas o hasta días, situación que representa el principal impedimento para la instalación de maquiladoras o procesadoras de mariscos, que requieren de cuartos fríos para el mantenimiento del producto, luego que todos los mariscos son muy sensibles a los efectos del calor y su consumo en mal estado, constituye un riesgo para la salud de las personas.






