Vacas, cerdos, borregos y aves de corral en las calles de las colonias de San Fernando, dan la imagen de ser un rancho grande, lejos de presentar la imagen de una ciudad, como fue declarada en 1980 por el entonces presidente de la Republica José López Portillo y Pacheco.
Este es el panorama que presenta la cabecera del municipio más extenso geográficamente de Tamaulipas, donde miles de terrenos enmontados, calles cerradas a la circulación por la maleza y toda clase de animales vagando por la vialidades, recrean un paisaje rustico.
Ernesto Contreras Gracia , originario de San Fernando y con más de 30 años de radicar en el valle de Texas, señaló que “ando aquí de visita con mi familia, vengo cada que puedo a San Fernando, pero me encuentro con panorama feo, un pueblo sucio, lleno de monte y con vacas, marranos y toda clase de animales en las calles”.
Refirió que “cuando me fui con mi familia de San Fernando hace más de 30 años, el pueblo era totalmente diferente, la limpieza se veía por todos lados y aunque se miraban animales en la vía pública, pero eran otros tiempos y ahora lo primero que uno piensa cuando ve las condiciones del pueblo, es que en lugar de una ciudad, parece un rancho grande”.
Recordó que desde 1980 San Fernando pasó de ser una Villa a ciudad, pero es triste ver como se encontraba en condiciones más dignas en esa época, “es triste la situación en que esta mi querido pueblo, donde parece que el tiempo se en vez de avanzar, retrocedio como medio siglo o más”.






