Al acelerarse el deterioro de calles en la ciudad, comunidades rurales y pesqueras del municipio de San Fernando, son las unidades motrices las que sufren las consecuencias, pero más aún los propietarios quienes tienen que desembolsar cantidades de dinero para aliviar las suspensiones de sus vehículos que se ven dañadas.
En refaccionarias locales ha crecido la demanda de piezas como rotulas, bujes, tonillos estabilizadores, bieletas, terminales y amortiguadores principalmente, los cuales varían de precio dependiendo del año o modelo del carro o camioneta, sumado a la mano de obra para la reparación, lo que sin duda representa un duro golpe al bolsillo de la gente.
Los inertes trabajos de bacheo en el municipio, tienen a las familias viviendo un panorama difícil ya que muchas veces se tienen que enfrentar a estos gastos inesperados, mientras no hay quien -de las autoridades- se haga responsable por los daños a los vehículos, tal como sucede en otros lugares donde los ayuntamientos pagan las facturas por sus irresponsabilidades y apatía.
José Francisco, una persona de la tercera que dijo radicar en la Bella Vista Sur dijo afuera de una refaccionaria local: “Ya no se puede con tanto bache, dicen y dicen que van arreglar, tapan unos por encima y salen más, urge que se aplique el presupuesto del municipio en lo más básico siquiera, criticaban a los de antes y ahora están peor, y no hay quien responda por los gastos que hacemos para arreglar nuestros carritos”, puntualizó.






