En las comunidades pesqueras de la laguna madre del municipio de San Fernando, las familias tienen que encender fogatas en el día y por las noches, para ahuyentar a la plaga de zancudos que castiga sin piedad a los vecinos de las zonas aledañas al cuerpo de agua.
Vecinos de poblados ribereños señalaron que es absurda la falta de acción de las instituciones frente a una problemática tan compleja, que amenaza con tornarse una amenaza para la salud publica en los campos pesqueros del municipio.
Refieren que a la Jurisdicción Sanitaria ni. V11, le que compete de manera directa atender este tipo de urgencias y donde les han dado como respuesta al solicitar su intervención, que no cuenta con recursos para cargar gasolina ni compra de veneno para realizar las acciones pertinentes en esas localidades.
No aceptan la respuesta institucional que deja constancia de una limitación presupuestal para atender este renglón tan elemental para el bienestar de la población, como es la salud, advirtiendo que de un momento a otro pueden surgir complicaciones graves, porque la plaga que azota a ese sector del municipio, desde La Carbonera Norte hasta Punta de Alambre, es peor cada día.
Mencionan también el peligro de incendios a causa de las fogatas en la mayor parte de los hogares para formar humo que ahuyente a los zancudos, luego que se trata de una región del municipio donde los vientos soplan con fuerza y las chispas pueden alcanzar viviendas de madera y pese a que las familias conocen este riesgo prefiere arriesgarse “en lugar de permitir que los zancudos se los coman vivos”.






