Miles de familias tendrían que adecuar nuevas alternativas en el consumo de alimentos, de darse el aumento pronosticado en el precio de la tortilla, que de acuerdo a estudios de empresas especializadas, en algunas semanas más podría cotizarse en 30.00 pesos por cada kilo.
Lo anterior derivado de diversos factores donde destaca el aumento constante en las materias primas –harina de maíz-, pago de empleados, costos de operación y la inflación que no se detiene.
En México, el consumo de tortillas en la dieta de los hogares viene de tiempos centenarios y se le considera uno de los principales productos, que al subir en esa proporción, afectarán de manera directa a las familias de menores ingresos y de mayores integrantes.
Actualmente en las tortillerías de San Fernando, el kilogramo de este artículo se cotiza sobre los 24.50 pesos, que ya es considerado como caro en comparación con otros municipios de la región, pero que al aumentar a 30.00 pesos, habrá perjuicios para miles de familias.
En años recientes se habló de la elaboración de tortillas para el consumo humano a base de trigo blanco, una variedad viable para ser producida en la región y que ha servido para elaborar tortillas en otras regiones, incluyendo al sur de Tamaulipas con buenos resultados en su sabor y textura, con precios muy por debajo a las que se hacen con harina de maíz.
De darse este aumento a la tortilla, sería un duro golpe para la población de menores ingresos y donde las familias son más numerosas y consumen por día mas de dos kilos de este alimento, básico en la dieta del pueblo.






