Frente a la inminencia del regreso a clases que se estará dando el próximo 1 de septiembre en las escuelas oficiales del nivel básico, padres de familia están adquiriendo con tiempo los uniformes y útiles escolares que habrán de utilizar los alumnos durante el próximo ciclo escolar.
En tiendas de ropa, papelerías y zapaterías es donde se aprecia movimiento por este motivo, aunque se expresan comentarios denotando inconformidad por los precios de calzado y uniformes que forman parte de un gasto inevitable, que se tiene que realizar cuando menos una vez cada año.
Situación se torna más difícil en los hogares donde dos o más de sus integrantes se encuentran estudiando y el gasto se multiplica, principalmente en familias donde el sostén principal gana un sueldo de jornalero o ayudante de obrero.
Ante esta situación, un grueso número de personas están optando por comprar uniformes usados en buenas condiciones, como también calzado de segunda mano, porque es la única forma de poder mantener a sus hijos en condiciones de cumplir con exigencias de los planteles educativos.






