En poco más de un mes iniciará en la región la temporada de caza de la paloma “Ala Blanca” para concluir en octubre, esperándose una regular afluencia de turísticas cinegéticos y por consiguiente derrama, para fortalecer la economía de personas que se mantienen sin un trabajo formal.
“Palomeros” locales dijeron que esperan la presencia de visitantes de estados vecinos y principalmente de la Unión Americana, que conocen el potencial de San Fernando en materia de producción de estas aves que pueden ser cazadas cubriendo las normas implementadas por la dirección de vida silvestre del Gobierno de Tamaulipas y otras dependencias federales.
A la fecha, el turismo cinegético en Tamaulipas ha logrado una ligera recuperación después de algunos años de permanecer sub ejercido, por lo que esperan que este año aumente el número de cazadores aficionados a la cacería de aves que se reproducen en esta región de Tamaulipas, aun cuando las recomendaciones del Gobierno Norteamericano a sus ciudadanos, es de no visitar el norte de Tamaulipas por el clima de inseguridad que se ha presentado en las últimas semanas.
Prestadores de servicios del ramo cinegético señalan que la norma oficial consigna que los cazadores pueden tener un límite de posesión de hasta 95 piezas de paloma Ala Banca, igual cifra de huilota y hasta 30 piezas de la denominada “paloma de collar”.
Los municipios de Cruillas, Burgos, Méndez y San Fernando, junto con Jiménez, Abasolo y Soto la Marina se encuentran entre las principales zonas del estado, donde estas aves han llegado a establecer santuarios de anidación, debido a un excelente manejo, mediante la vigilancia de las autoridades federales y una cultura de preservación de los propios cazadores, así como de habitantes de esa regiones.






