Ante la veda del camarón, que entró en vigor el 30 de mayo anterior, evitará que miles de pescadores salgan a la captura de esta especie acuática, dejando sin ocupación a cientos de familias que se dedican al “despique” de crustáceos, es urgente y necesario que se ponga en marcha un programa temporal de empleo.
Pescadores radicados en la ribera del vaso lacustre señalaron que “pedimos que a la brevedad pongan en marcha el empleo temporal y que nos traigan toda la ayuda que sea posible porque nuestras familias tienen que comer y al dejarnos sin la oportunidad de capturar camarón y procesarlo, nos dejan en condiciones muy difíciles”.
La veda del camarón en la laguna madre se viene llevando a cabo desde 1993, es decir desde más de 30 años y durante el periodo de prohibición de captura, que de acuerdo a las autoridades de pesca, se lleva a cabo con el objetivo de preservar el recurso.
A la veda oficial que vendrá saliendo a mediados del mes de julio, entra inmediatamente la veda natural producida por la “canícula” como se conoce a la temporada más calurosa del año, debido a la cercanía de la tierra con el sol, lo que origina que los camarones y otras especies acuáticas busquen resguardo por más de un mes en las partes más profundas, impidiendo que sean atrapadas en las artes de pesca.
Entre la veda oficial y la veda natural, los pescadores dicen que son tres meses en que no podrán salir a capturar este producto en aguas de la laguna madre, lo que para ellos es terrible, porque con las especies de escama y otros mariscos, no ganan lo suficiente para sostener a sus familias, lo que los obliga a pedir la ayuda oficial, para soportar todo ese tiempo.






