De nueva cuenta, las carreteras del norte de Tamaulipas se miran saturadas de comerciantes de origen centroamericano, que se dedican a la compra de vehículos en los Estados Unidos de Norteamérica, para trasladarlos a los países donde radican.
Al inicio de esta semana se observaron docenas de vehículos tripulados por personas de origen salvadoreño y de otras naciones de Centroamérica, estirando con otros vehículos unidades de motrices que han sufrido impactos en colisiones o desperfectos en sus máquinas, mismas que llevan hasta sus lugares de origen donde la reparan y posteriormente venden rodando o como autopartes.
Ante esta presencia en las carreteras que pasan por san Fernando, se escuchan comentarios entre los conductores sobre el incremento en el riesgo de accidentes que estos ciudadanos de otros países del continente podrían provocar, debido a que manejan estirando otras unidades motrices, en muchas ocasiones sin señalamientos y sin cubrir las precauciones más básicas.
Refieren que en años anteriores se han registrado amargas experiencias de choques que han dejado saldos sangrientos, donde han participado centroamericanos que llevan vehículos de los Estados Unidos de Norteamérica a lugares donde viven.
Ante esta situación, es necesario que se extreme la vigilancia de la Guardia Nacional y Guardia Estatal sobre estas personas ya que aunque realizan una actividad que se puede considerar como licita, también representan un peligro para los connacionales que viajan por las carreteras de esta zona del estado.
Aunque el paso de estas personas por Tamaulipas y la región de San Fernando deja alguna derrama económica, también, que están convertidos en un riesgo para la seguridad de los demás viajeros que transitan por las carreteras de la región, donde las caravanas de centroamericanos provocan alerta, con tan solo verlos circular.






