Con el ánimo de mejorar las condiciones que prevalecen en la ciudad, se debería crear un programa para dar premios y reconocimientos a las personas que conservan la responsabilidad cotidiana de mantener limpio el frente de sus casas y los terrenos que habitan.
Esta propuesta es de Ignacio Lerma Castillo, oriundo de San Fernando y con más de 15 años de vivir en Texas, debido a la falta de fuentes de empleo que han prevalecido en los últimos años, quien al arribar la ciudad para visitar a sus familiares, pudo observar que las costumbres han cambiado en San Fernando y son pocas las personas que barren el frente de sus hogares.
Por la falta de aseo de parte de las mismas personas que habitan en sectores céntricos, concibió la idea de crear una especie de competencia con premios en efectivo, o reconocimientos públicos para quienes se esmeren más en presentar una imagen adecuada, que mejore el concepto que tienen de esta ciudad las personas que van de paso y sus mismos habitantes que miran con desagrado el estado en que se encuentra.
Mejorar el rostro de limpieza y orden que durante décadas etiquetó a la ciudad, como un municipio progresista y ordenado, que ha desparecido para dar paso a una cara sucia y sombría, que refleja la apatía ciudadana que ha imperado en los últimos tiempos.
Por todos los sectores de la ciudad, incluyendo la zona centro, se pueden ver terrenos llenos de maleza y basura, que han invadido las baquetas, para generar una imagen desagradable, que se ha convertido en el escenario peculiar de un pueblo, que no reacciona ante su propia degradación.
Esto se puede apreciar en céntricos sectores, donde la maleza crece sobre las banquetas y los propietarios de las viviendas que se ubican en esos sitios de la cabecera municipal, no se toman siquiera la molestia de barrer banquetas y calles frontales de donde residen.
Mencionó que se hace necesario también impartir clases de cultura cívica entre la población y lanzar frecuentes exhortos para que las personas barran el frente de sus casas y tengan limpios los terrenos que habitan, para devolverles a la ciudad el rostro que lució hace dos década, para lo cual es importante que en las escuelas del nivel básico les hagan saber de la importancia de la participación ciudadana para mantener un entorno adecuado.






