La producción de sorgo en el norte de Tamaulipas podria correr la misma suerte que el algodón hace más de 70 años, cuando abandonado por los agricultores debido a las frecuentes plagas que lo hicieron insostenible en aquella época, así como a problemas con la comercialización.
Ante los efectos de algunas plagas tradicionales y de “El Pulgón Amarillo” que en los últimos años han causado enormes pérdidas a las cosechas de sorgo, los productores estarían cambian a otros cultivos y miran en el frijol soya una excelente alternativa, así como el ajonjolí.
La plaga del “pulgón amarillo” es una seria amenaza para la agricultura y particularmente para el sorgo, que si no se toman las medidas necesarias, estará afectando cada vez más la producción del grano rojo, hasta terminar siendo incosteable.
Junto con esta esta plaga y otras así como las sequias recurrentes, los productores de la región enfrentan el problema de la comercialización del sorgo, cuyo precio no corresponde a los gastos de inversión, mientras que por si fuera poco, las cosechas son pagadas en parcialidades por los dueños de los centros de acopio.
Frente a este escenario, un buen porcentaje de productores están volteando a ver otros cultivos entre los que destaca la soya, leguminosa que se adapta a las condiciones de la región, igual que el ajonjolí –oleaginosa-, ambos productos vegetales que tienen buen precio y no enfrentan problemas de comercialización.






