Fastidia escuchar siempre lo mismo; expedientes y carpetas por cientos, de investigaciones por actos de corrupción en contra de ex funcionarios de recientes administraciones y del nulo ejercicio de la acción penal en su contra.
Las declaraciones sistemáticas que surgen sobre el tema se han convertido en una monótona letanía que solo sirve para exhibir la ineptitud del sistema de justicia y la corrupción al interior de las mismas instituciones, donde los arreglos “en lo oscurito”, permiten que los responsables de graves delitos y del quebranto económico que ha sufrido el estado, sigan impunes.
Toco el tema después de ver las declaraciones del líder del Congreso de Tamaulipas HUMBERTO PRIETO HERRERA, al hablar de la investigación a que está sometido el ex Gobernador priísta EGIDIO TORRE CANTÚ por la supuesta malversación de más de 2 mil 500 millones de pesos cometida contra el Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas -IPSSET-, donde a la vez se presume la participación de funcionarios de rangos menores, que también se encuentran “empapelados”.
Este desfalco se sabía desde los tiempos en que TORRE CANTÚ estaba entregando el poder estatal; ya pasaron casi diez años y apenas andan abriendo carpetas de investigación. Imagínese.
¿Por qué tan lenta la justicia?… en algunos casos; porque a los que se roban una bicicleta no tardan ni una semana en detenerlos.
A ojos vistos ocurre que los que están en el poder se tapan con la misma cobija.
Dígame, en los tiempos de FRANCISCO GARCÍA CABEZA ¿cuándo se escuchó hablar de enjuiciar a EGIDIO TORRE por todo el dinero que se llevó del presupuesto de Tamaulipas?.
Con meter a la cárcel por un corto tiempo a CRISTOBAL ROSALES, uno de sus principales operadores se dio por entendido que EGIDIO TORRE había pagado la deuda que tenía con la sociedad tamaulipeca por el saqueo cometido.
Ahora resulta que ya lo andan investigando y que hay cientos de carpetas de investigación abiertas en su contra y también de ex funcionarios de la reciente administración panista.
Pues esperemos ver que salen de esas cientos de carpetas, pero especialmente lo que ocurre con TORRE CANTÚ, quien muy quitado de la pena, desde su “modesta” vivienda en San Fedro Nuevo León mira pasar el tiempo, entretenido en buscar cada día nuevas inversiones, para que el generoso patrimonio que amasó en su periodo como Gobernador de Tamaulipas, pueda crecer más; pensando en cómo gastarse lo que tiene y evitar el envejecimiento que lo lleve al destino inevitable, ahora que puede disfrutar la vida, con el esplendor de un hombre bendecido, a quien la muerte de su “hermanito menor” como llamaba al Dr. RODOLFO (+) propulso al poder y la riqueza desmedida.
Si me gustaran las apuestas, jugaría a que no le van a hacer nada; el asunto del IPSSET le arruinará la vida a dos o tres de sus ex colaboradores, mientras que el seguirá disfrutando de la dulce vida, siempre a lado de su incalculable fortuna… hasta que la muerte los separe.






