Al señalar que no es posible que la veda de camarón se siga dando como hace 30 años, sin actualizaciones, cuando el mundo ya cambió en todos los aspectos, el pescador Oscar Acosta Santiago, demandó una modernización de los estudios, para que las medidas que se determinen, sean fundadas en las condiciones reales de los tiempos actuales.
Al iniciar en breve -30 de mayo- la prohibición para captura de camarón en aguas de la laguna madre, que tendrá duración de 45 días, señaló que “compañeros pescadores de toda la vida me están comentando que la veda de camarón los va a meter en más complicaciones económicas, porque el bienestar de sus familias depende en gran medida de la captura de esa especie”.
Refirió que la veda de crustáceos en la laguna madre inició en 1993, en el primer año del Gobernador Manuel Cavazos Lerma, con el claro objetivo de beneficiar a la flota de barcos camaroneros de altura en el Golfo de México, propiedad de influyentes políticos nacionales, que durante todo este tiempo han sido favorecidos por esta medida.
Calificó de absurdo que desde la capital del país, se sigan dictando las vedas de manera disfuncional y perniciosa para los pescadores, “ya que apenas acaba la prohibición oficial, cuando al día siguiente entra la canícula, que es una veda natural, en que los camarones huyen al fondo de la laguna, para no perecer por las altas temperaturas que adquiere el agua de la laguna madre”.
Precisó que se requiere retomar este asunto y buscar con la ayuda de diputados federales y senadores, que se modifiquen los periodos de veda en el vaso lacustre, tomando en cuenta un cambio climático que está surtiendo efectos determinantes en la vida de la humanidad desde hace mas de una decada, provocando cambios en los procesos de reproducción y crecimiento de las especies acuáticas, que tienen su hábitat en ese cuerpo de agua hipersalino.
Expresó que hay inconformidad entre los pescadores de la laguna madre por la veda del camarón está descontinuada por el cambio climático global, eso les da derecho a exigir nuevos estudios, para que sea la misma naturaleza, quien determine los periodos de veda más adecuados, aunque ya existe una temporada tradicional, que es la canícula, que demuestra que hay una época, en que por instinto de supervivencia, los camarones se esconden, pero el personal de la CONAPESCA, no mira esos detalles y mantiene intacta la fecha de la veda desde hace 30 años, que se implantó en aquel tiempo con carácter de “experimental”, pero que así se quedó hasta esta fecha.






