Mortandad de ganado en la región podría ocurrir en breve a causa de la sequía que mantiene secas las presas y está provocando que productores pecuarios comiencen a vender semovientes a un precio por debajo de su valor real.
Lo anterior ante la necesidad de sacar alguna utilidad a los animales, ante el riesgo de perecer por falta de agua y pastos, mientras que la situación económica de algunos productores impide que puedan comprar pacas o alimento, lo que los lleva a deshacerse lo más rápido posible de los semovientes que presentan menor peso.
La prolongada sequía podría obligar a realizar ventas de pánico a los ganaderos locales, sobre todo a los productores sociales, que cuentan con hatos pequeños y que algunas de sus reses ya han muerto en años recientes, por circunstancias parecidas.
Con el afán de evitar la pérdida total del patrimonio pecuario, advierten que pequeños ganaderos comenzaran a vender parte de los semovientes, rematándolos, debido a que se trata de animales que presentan poco peso ante la falta de comida silvestre y agua, que padece el campo, derivado de la ausencia de lluvias.
En los últimos años ha avenido prevaleciendo esta situación a nivel regional, mientras que para angustia de los ganaderos, los pronósticos climatológicos de largo alcance consignan que este será un año de lluvias escasas y temperaturas muy extremosas durante los meses próximos.






