La preocupación comienza a invadir a productores de ganado de región del Valle de San Fernando ante la sequía que se viene prolongando y que inhibe la existencia de agua y comida en el campo.
Por lo anterior, ya es común visualizar camionetas cargadas con pacas que sirven como alimento para ganado, lo que viene resolver en algunos casos esta necesidad, pero que golpea directamente la economía de los productores en el afán de sostener en condiciones adecuadas el peso de los animales.
También se miran camionetas pickups cargando contenedores de agua para llevar a los predios ganaderos donde las represas se encuentran secas y no hay otra forma de proporcionar líquido a los cuadrúpedos, situación que cada día se torna más crítica ante la ausencia de precipitaciones.
Lo anterior podría provocar “ventas de pánico de ganado” a precio bajo, ante el temor de que los animales comiencen a sucumbir por falta de agua en los ranchos de la región, con las consiguientes pérdidas económicas para sus propietarios.






