Al incrementarse la temperatura ambiental en las semanas siguientes, se estarán realizando llamados a los planteles educativos de diversos niveles, donde se pedirá a los maestros acogerse a la guía de atención para la temporada de calor y evitar exponer a los alumnos.
En este marco se advertirán circunstancias que pueden servir para identificar efectos de las altas temperaturas entre los escolapios: si el alumno presenta sed intensa, debilidad muscular, náuseas, en ocasiones vómito, respiración rápida y superficial, irritabilidad, dolor de cabeza, aumento en la sudoración, piel fría y húmeda y temperatura elevada, es definitivamente “el golpe de calor”, por lo que deberá atenderse de emergencia.
Aunque si lo que presenta es: dolor de cabeza intenso y punzante, debilidad, mareos o confusión, dificultad para respirar, menor capacidad de respuesta o pérdida del conocimiento, sudoración escasa o nula, piel seca, caliente y enrojecida, temperatura elevada, se trata de una insolación, lo que también deberá atenderse a la mayor brevedad.
Dentro de las recomendaciones normales en las temporadas más cálidas del año, se encuentra también modificar los horarios de educación física y cualquier tipo de ejercicio al aire libre, donde los alumnos se expongan directamente a los rayos del sol, actividades que se deben realizar en horarios de temperaturas menores, o de plano suspenderlas.






