Uno de los aspectos que las autoridades sanitarias están viendo en torno al periodo de La Cuaresma, en que por motivos de carácter religioso, las personas prefieren comer carne blanca de aves, así como pescados y mariscos, que en este último caso, siempre se deben de ingerir bien cocidos.
Especialmente el ceviche, y la ostiones, productos que se consumen de manera generosa en los días de la Semana Santa y que no pasan por un proceso de cocimiento para eliminar posibles bacterias.
El ceviche, elaborado tradicionalmente a base de la especie de escama denominada Lisa, se prepara con jugo de limón y vinagre, que le conceden un pre cocimiento que no le quita el riesgo de provocar problemas en la salud.
Mientras que los ostiones, se consumen en la concha o en forma de cocteles, pero van crudos, lo que representa un peligro para la salud de los consumidores, mientras que bien cocidos a fuego, desaparece ese riesgo.
Aunque en los últimos años no se han dado casos de personas intoxicadas con mariscos en la región, la Comisión Estatal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarios –COEPPRIS- no quita el dedo del renglón y recomienda a la población que por ningún motivo se arriesgue, consumiendo mariscos crudos.






