De ser un partido que prometía crecimiento en Tamaulipas, el Partido Verde Ecologista de México –PVEM- se derrumbó de manera estrepitosa, cuando le cortaron el cordón umbilical con MORENA, que era quien le daba oxígeno y nutrientes.
El “Verde” está frito “y con tortilla de harina abajo”, como dicen por acá.
La desgracia del mal llamado partido verde “ecologista”, que no es ni verde, mucho menos ecologista, se comenzó a escribir cuando le quisieron dar contra a la propuesta de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO en el tema de la no reelección y el nepotismo para surtir efecto en el 2027.
¿A qué partido “satélite” se le ocurre objetar una decisión presidencial?. Pues a la dirigencia del Verde se le ocurrió y de ahí pal real, inició su desmantelamiento como parte del grupo en el poder.
Aquí en Tamaulipas, al menos tres de las cuatro diputadas locales postuladas por el PVEM en la elección del año anterior entre ellas SILVIA CHAVEZ GARAY del distrito X111 de San Fernando, se deslindaron de inmediato de ese partido, para declararse morenistas de hueso colorado.
Algo así como sucede con los roedores, cuando el barco comienza a hundirse.
Y es claro que en la elección local del 2027, quedará fuera de la alianza, empezando porque MORENA no ocupa para nada al partido Verde, que en Tamaulipas al menos, “es de agua”.
Se espera que en los próximos días, mas “verdes” abandonen la nave para sumarse a MORENA, tratando de salvarse y brincar a otras oportunidades bajo el cobijo de la 4T, pero el tufo que despiden por las siglas que todavía los arropan, les hará imposible mantenerse dentro del presupuesto.
Así es la política, llegan por elevador y bajan de “porrazo”.
Si el partido Verde hubiera postulado sus propios candidatos en la elección del año anterior, no tendría un solo diputado local en el Congreso del Estado, si acaso un par de regidores, porque su nomenclatura es fantasmagoría y etérea, “virtual” con ganas de ayudarle.
Ya se escucha también que MORENA no necesita ni al PT, que el partido que fundó ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR ya está cansado de regalarle posiciones a minorías insignificantes, a las que ha tenido que reglar espacios que jamás ganaron en las urnas, luego que desde un principio, su única función, fue levantarle el brazo, para legitimar sus triunfos ante los ojos del mundo.
Mal escenario para el partido Verde, que tendrá que rascarse con sus uñas en lo sucesivo, con lo que alcance a retener de militantes, porque ya muchos y muchas están haciendo sus maletas para mudarse a MORENA, gritando a los cuatro vientos que siempre han sido devotos y devotas de “La Esperanza de México






