La carestía de los insumos y trabajos que se tienen que realizar en la producción de sorgo, así como el comportamiento de los precios, son temas que preocupan a los agricultores de San Fernando, que ya hilan cerca de cinco años sin ver resultados positivos de su trabajo.
En una región donde se siembran cerca de 270 mil hectáreas de sorgo en el llamado ciclo temprano, quienes se dedican a producir la tierra se encuentran alarmados por el precio de la tonelada en el mercado, que se ha desplomado por debajo de los cuatro mil pesos.
Lo que aunado al costo de siembra por hectárea, que rebasa los siete mil pesos, mantiene a los productores con la zozobra de un año con nuevas pérdidas y mayor endeudamiento de sus patrimonios.
Así lo han externado agricultores de larga experiencia que señalan que el precio del grano rojo ha bajado de manera estrepitosa, en perjuicio principalmente de los productores sociales, que no tienen manera de almacenar el sorgo y esperar hasta que mejoren las condiciones del mercado.
Lo que no sucede igual con productores organizados –pequeños propietarios- quienes se encuentran agrupados en sociedades de producción rural que les permite defenderse de los abusos que se cometen en el mercado de los granos y obtener un mejor precio por sus cosechas, aunque este año, hay mucha incertidumbre.
Actualmente se encuentra en marcha el periodo oficial de siembra de sorgo en “El Valle de San Fernando”, trabajos que dieron inicio el 20 de diciembre anterior, con avance del 40 por ciento a la fecha y habrá de concluir el próximo mes de marzo, entre la angustia de los productores por los altos costos, mientras que el precio de la tonelada se ha desplomado, lo que preocupa a los hombres y mujeres del campo.
Para obtener ingresos que dejen algunas ganancias, la producción –señalan- debe ser al menos de dos toneladas por hectárea, sin embargo un importante porcentaje de tierras apenas rinden entre tonelada y tonelada y media, lo que arroja saldos insuficientes para mantener esta actividad, que a la fecha carece de toda clase de apoyos oficiales, para producir y competir con otros países, que marcan tendencias de los precios internacionales.






