El campo del norte de Tamaulipas languidece ante una serie de factores adversos que se advierten difíciles de remontar, pese a las protestas y manifestaciones pacíficas de campesinos que al paso del tiempo, han entendido que el camino para encontrar las respuestas adecuadas, no se encuentra en el cierre de carreteras.
Así quedo manifiesto el miércoles anterior en San Fernando, cuando la manifestación convocada entre los productores de sorgo para protestar por las condiciones del mercado y la falta de políticas públicas a tono con las necesidades de ese sector primario, no mereció el interés ni de 100 campesinos, lo que evitó que se tomara la acción de bloquear la carretera federal Victoria- Matamoros en el km. 201, dentro del ejido “Francisco Villa” en el municipio de San Fernando.
La organización “Frente Nacional para el rescate del Campo Mexicano” no tuvo la capacidad para convencer a los productores de sorgo a presentarse en el punto de reunión, lo que refleja la apatía de miles de productores que están cansados de luchar y convencidos que no van a conseguir ningún beneficio a través de cierres carreteros o de puentes internacionales, como era la intención el miércoles pasado.
Por un lado prevalece el desinterés de los mismos productores y por otro la resistencia de las instituciones por retomar viejos esquemas que en tiempos recientes fueron efectivos para estimular la producción agrícola y el bienestar de las familias del campo, mientras que actualmente, la falta de programas se ha convertido en parte de los problemas que más aquejan a los hombres y mujeres que hacen producir la tierra.
Por lo pronto, con la tibieza de la manifestación del miércoles a anterior en San Fernando quedó claro que los liderazgos se encuentran extinguidos y que los productores deberán intentar nuevas formas de atraer el interés de la parte oficial por modificar las políticas públicas al campo, ya que está comprobado que los cierres de carreteras, es una estrategia que no funciona.
Mientras que por su parte los legisladores federales que representan a zonas rurales de Tamaulipas en el Congreso de la Unión se han mantenido impasibles ante las protestas de los productores que cada día parecen más resignados a su suerte, tras comprobar una y otra vez que sus reclamos no son atendidos en la medida de las necesidades que presenta.






