Entre mil 200 y hasta mil 500 pesos se cotizan los cabritos en la región de San Fernando, donde debido a la alta demanda, han llegado a presentar un precio histórico, que los convierte en alimento inaccesible para las familias de menores ingresos.
Lo anterior pese a tratarse de un animal que se produce en cifras considerables en los municipios de Cruillas, Burgos, Méndez y San Fernando, sin embargo y por causa de la predilección de comensales de ciudades mayores del norte del país, una buena parte de la producción se vende a restaurants de Monterrey, entre otros lugares.
Un cabrito “tierno” o de “leche” como le llaman a estos caprinos de un mes de nacidos, que se alimentan todavía con leche y que es la edad preferida por los comensales, pesa regularmente entre cinco y seis kilos ya en canal, lo que sugiere que cada kilo de estos animales, está por encima de los 250.00 pesos.
A este precio se puede comparar con el kilo de camarón lagunario, que siempre se ha considerado como un producto caro, sin embargo su demanda en el mercado local es elevada, mientras que vienen de otras ciudades a comprarlos en cantidades para abastecer negocios de comida donde aparece como platillo principal.
Aunque es un alimento muy codiciado en la mayoría de los hogares, la mayor parte de las familias no pueden acceder a este tipo de comida, salvo quienes radican en zonas del campo y crían cabritos para su venta o consumo propio.






