Ante la crisis de violencia que vivió ayer Nuevo Laredo y que terminó en la captura de un líder criminal, destacó de manera muy significativa la actitud de la alcaldesa CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL, quien en todo momento a través de las redes sociales estuvo informando a la población de las situaciones de riesgo, alertando para que la ciudadanía pudiera estar enterada y obviamente, tomar todas las precauciones.
Sin fotografías de por medio, sin aplausos de sus aduladores, sin “porras”, la alcaldesa sencillamente hizo el papel de una autentica lideresa política, consciente de sus deberes, lo que fue ampliamente reconocido por importantes segmentos de ese municipio, de otras regiones del norte del estado y el sur de Texas.
Hace algunos años, cuando fue alcaldesa de Matamoros -por el PAN- LETICIA SALAZAR VÁZQUEZ (2013-2016) durante episodios muy difíciles de la inseguridad hizo exactamente lo mismo, a través de las redes sociales, se encargaba de informar a sus gobernados para que estuvieran en condiciones de protegerse de los efectos colaterales de las balaceras.
Sin duda mujeres de compromiso, responsables, de vergüenza, con el valor que es básico en quien tiene a su cargo el destino de miles de familias, que las eligieron precisamente, para dar la cara por ellas.
Un presidente municipal –o presidenta- es una de las primeras personas en conocer a detalle las situaciones de riesgo, lo que les brinda la oportunidad de transmitirlo a sus representados, porque con esa información se pueden evitar desgracias lamentables.
No todo se trata de gastar el dinero del presupuesto y andar de un festejo a otro presumiendo de nimiedades, el pueblo reclama cada vez más eficiencia de sus autoridades en los temas que son realmente importantes, al tiempo que repudia los temas baladíes e intrascendentes que suelen ser motivos de “esponjados” boletines oficiales.
A las pruebas me remito.
Cuando el pueblo se enoja o se siente agraviado con sus gobernantes no hay fuerza capaz de contener las protestas, que dicho sea de paso, llegan a ser además de intensivas, obsesivas y también exageradas, porque ya metidos en el afán de criticar, las agresiones y difamaciones suelen aparecer.
Muchas veces he dicho que es más tonto aquel –o aquella- que piensa que hace tontos a los demás.
En estos tiempos, gracias a la magia de las nuevas tecnologías, las personas de todos los estratos sociales están muy al tanto de lo que ocurre y tienen también un concepto propio de las cosas, así que las simulaciones, mentiras e hipocresías, no abonan nada positivo a la imagen de ningún servidor o servidora pública.
De tal suerte que al inicio de esta semana, se está llevando los aplausos del respetable, la alcaldesa de Nuevo Laredo y no fue por nada extraordinario… simplemente por cumplir con su deber.
Pero se vio como excepcional, porque no se mira a nadie más que haga lo mismo… ¿O si?.






