Como efecto de la política internacional que cada vez acorrala más al Gobierno Mexicano frente al coloso del Norte, se esperan consecuencias a muy corto plazo que podrían impactar en contra de personajes políticos de la vida nacional y regional.
Si para el 3 de marzo, no se cumplen las expectativas del gobierno del Presidente de los Estados Unidos de América DONALD TRUMP en el tema de la seguridad que estableció como condición a México para no imponer los temibles aranceles del 25 por ciento, la presidenta CLAUDIA SHENINBAUM, se verá obligada a dar una respuesta que sofoque los ímpetus del irascible vecino.
Y una de estas respuestas, podría ser destituir a servidores públicos señalados de nexos con organizaciones criminales y dejarlos expuestos a que el Gobierno Norteamericano venga por ellos para enjuiciarlos y de paso sacarles “toda la sopa” para seguir engrosando los voluminosos expedientes que forman parte de su colección.
El gobernador de Sinaloa RUBÉN ROCHA MOYA se perfila como primer damnificado de este forcejeo internacional, donde para poder ganar tiempo, algo, poco o mucho, habrá que ceder, porque gratis no será nada.
Y otro que se encuentra también en la cuerda floja es el presidente municipal de Matamoros ALBERTO GRANADOS FÁVILA, a quien de pronto la buena fortuna le volteó la espalda, tras la detención en el lado americano de su colaborador y amigo EDGAR ARNOLDO VILLARREAL mejor conocido como “Fresa”, a quien se le relaciona estrechamente con el edil fronterizo desde antes de los tiempos de campaña por la alcaldía.
El alcalde GRANDOS ya hizo el intento por deslindarse al negar amistad con el detenido en posesión de droga y señalar que cientos de fotografías e imágenes que circulan en redes sociales fueron “circunstanciales”, pero en Matamoros, la gente sabe quién es quién y no solo no le creen, sino que le censuran renegar de la amistad del “amigo” en desgracia.
Pero independientemente de lo que piense la opinión publica y que ya se vio muy reflejado en cientos de opiniones en las redes sociales, habrá que ver lo que está declarando el detenido con tal de salvar su pellejo y ya hasta se habla que se podría convertir en testigo protegido, a cambio de toda la información que es de interés para “los gringos”.
De ser así ¡aguas!… el alcalde matamorense estaría en riesgo de formar parte de un acuerdo al más alto nivel de gobierno, para pagar los intereses de una deuda muy difícil de solventar en los términos que el gobierno del vecino país exige.
Y que le digo, ya metido en esos trotes, que el alcalde tenga que ver con negocios ilícitos, o que sea inocente es lo de menos, aquí lo importante, es lo que el gobierno de los EUA pueda pedir en desagravio porque las inalcanzables metas impuestas a México, no se van a cumplir.






