Damos por un hecho que el abasto de agua potable en San Fernando es un problema que tiene cerca de dos décadas en crisis, sin que las administraciones municipales en todo ese tiempo, pudieran mostrar la capacidad de buscar una solución a esa problemática, que echa en reversa todo el avance que ha logrado el municipio.
Porque estar sin agua un día o varios, semanas y hasta meses representa condiciones de vida primitivas, que inclusive violan los derechos humanos más elementales de las personas adultas y de la niñez, por recibir los servicios más elementales.
En todo caso, es una problemática que viene de tiempo atrás; aclaro para que no se ofendan porque vivimos tiempos de funcionarios incompetentes, pero “muy delicados”.
Pues bien, en tiempos de la última campaña municipal una de las promesas más atractivas fue el ofrecimiento de resolver el problema del desabasto de agua junto con el espontaneo y “generoso” ofrecimiento del “borrón y cuenta nueva”, que este último y dicho sin la menor malicia, jamás se va a cumplir. P’al baile vamos.
Pero vuelvo con el tema del abasto de agua para señalar que el MVZ ÓSCAR GONZÁLEZ RÍOS, al ser presentado como gerente general de la COMAPA en San Fernando, fue definido con “amplia trayectoria y experiencia en el sector”, lo que también dicho sin mala fe, no se mira por ninguna parte. ¿O si?.
Y sin ninguna necesidad de “exportar”, porque ahí estaba a la mano el Ing. JESÜS ARTURO GALVÁN GARCÍA -popularmente conocido como “Chuy”- este si con amplia trayectoria y experiencia, tras haber sido en tiempos recientes gerente comercial de ese organismo.
Así que sufren porque quieren, cuando la solución estaba a la mano; inclusive dejar al anterior gerente MARCIAL GARCÍA GRACIA, habría sido más acertado, por toda la vida de experiencia al servicio de la COMAPA San Fernando.
Pero se impusieron las intrigas de palacio y los intereses personales de quienes disfrutan de la capacidad para influir en las decisiones… y el resultado ahí está.
Podrán sacar otra publicación anónima en mi contra, pero eso no va a borrar que el desabasto de agua potable en San Fernando continúa siendo un martirio para cientos o miles de familias, que haber traído un gerente de Cd. Victoria no fue la mejor idea y que los resultados ahí están, haciendo sufrir inclusive en los hogares, de quienes por imposiciones laborales, están obligados a tirar porras y aplausos para defender las deficiencias y errores institucionales, que al igual que el sol, no se pueden cubrir con un dedo.






