Tres temas sobresalen dentro de las problemáticas más sentidas de San Fernando, que en los últimos años se han mantenido fuera de la capacidad de gestión y solución de los gobiernos municipales.
Uno de estos es el empleo, una carencia que agobia a cientos de hogares y que ha llevado a la migración de residentes locales a ciudades de la frontera y del vecino estado de Nuevo León, además de los que en su momento, tuvieron la oportunidad de irse a radicar a los Estados Unidos de América.
Obviamente que no se trata de un asunto en que las autoridades municipales puedan determinar sobre la instalación de industrias maquiladoras u otras fuentes de empleo, pero lo que sí se puede hacer es tocar puertas con insistencia y ofrecer -hasta en donación- terrenos del fundo legal, para que se instalen las industrias que tanta falta hacen.
Otro aspecto que no se ha logrado resolver, es el desabasto de agua potable que padecen miles de familias durante la mayor parte del año, especialmente en los periodos de temperaturas más elevadas; se sabe que la producción de agua es suficiente para resolver las necesidades de la población, pero las deficiencias del añejo sistema y las constantes interrupciones del servicio eléctrico, echan por tierra la posibilidad de un buen servicio en los tiempos próximos.
La pregunta… ¿existe un proyecto o varios para abatir esta problemática?.
Aparte de las típicas promesas en los mensajes nebulosos de políticos y servidores públicos, no se conoce técnicamente de ninguno, cuando por su importancia San Fernando ya debería tener – desde hace años- una planta potabilizadora.
Porque una cosa es la cantidad de agua, que no llega en cantidades suficientes y la otra la calidad de líquido, que tampoco existe. ¿Entonces?.
Otro tema que al igual que el agua, tiene que ver con la salud del pueblo, es la recolección de basura, que en las últimas dos décadas ha funcionado de manera deficiente, porque aunque se trata de un servicio primario, se requiere de un parque vehicular más amplio, más turnos de trabajo y en consecuencia, de mayor personal.
En el asunto del empleo, lo que se requiere es tenacidad en las gestiones y en el renglón del agua también, con proyectos solidos que puedan despertar el interés y las ganas de apoyar por parte de niveles superiores de gobierno, considerando que el Ayuntamiento de San Fernando, no tiene para invertir en asuntos de ese tamaño.
Por lo que hace a la recolección de basura, se tiene que lograr un servicio a la medida de las necesidades de la población, pero para eso hay que invertir y designar al frente de este departamento a personas que tengan capacidad y ganas de trabajar, porque mientras que los cargos de atención al público se sigan otorgando en función de compromisos políticos, sin tomar en cuenta los perfiles, triste seguirá siendo la suerte de este noble y abnegado municipio del norte de Tamaulipas.






