Reciente video que se difundió a la velocidad de la luz gracias a la magia de las nuevas tecnologías, lanzando temerarias expresiones en contra de funcionarios tamaulipecos, además de parecer parte de una historia de ficción barata, elucubrada al calor de “supuestos”, pretende también dañar la imagen de un estado, que al igual que el resto de las entidades, libra una batalla cerrada en contra de los males que asolan en estos tiempos.
“Dicen que dijeron” parecer ser el colchón de afirmaciones que no muestran un soporte legal o una fuente que legitime lo que se expresa, aprovechando que los tiempos son aptos para aventurar ideas ante un mundo ávido de novedades escandalosas, donde la verdad es lo que menos importa.
Pero no solo son las personas quienes sufren un daño moral, cuando surgen imputaciones que proceden de intereses abiertamente interesados en causar desequilibrio, preparando el terreno para cuando lleguen los nuevos tiempos electorales, también las instituciones se manchan con el tizne de la confusión y la sospecha que nace de los acertijos.
No se puede tapar el sol con un dedo, eso es claro e inobjetable.
Tamaulipas igual que el resto del país presenta problemáticas que para resolverse ameritan de la participación ciudadana, de la conciencia de hombres y mujeres que en la aspiración de una vida mejor, tienen el deber de aportar la parte que les corresponde; de nada sirve gritar pidiendo un cambio, si antes no cambiamos nosotros.
El gobierno que encabeza el Dr. AMÉRICO VILLARREAL ANAYA está dando su mejor esfuerzo en una cuesta arriba que le dejaron, sembrada de “caballos de Troya” para dificultar su avance, pero sigue sin detenerse y esto les preocupa y asusta a muchos protagonistas del pasado reciente, responsables del quebranto en que sumieron al estado y que temen que al salir las ordenes de aprehensión de los cientos de casos de corrupción que ya están convertidos en carpetas de investigación, sus nombres sean parte de la búsqueda, para llevarlos ante los tribunales.
Piensan que con el golpeteo mediático van a evitar la acción de la justicia, pero me temo que están equivocados, hay detenidos que están aportando nombres y entregando evidencias que hunden a los de “más arriba”, mientras que otros, al saber que están “empapelados” por su propia cuenta están “cantando” lo que saben y que servirá para poner tras las rejas a quienes durante seis años se empacharon los bolsillos con el dinero que debió servir para resolver las necesidades de las familias tamaulipecas más necesitadas.
La justicia se tarda, es lenta, pero siempre llega; frase que me aprendí a fuerza de escucharla entre abogados exitosos con quienes de manera frecuente comparto temas de interés público.
De acuerdo a la explicación emitida por el Gobierno de Tamaulipas, detrás de esta última embestida en contra de la administración, se encuentra el prófugo ex Gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, quien desde el exilio mueve sus hilos en la idea de causar más daño a un estado que dejó en ruinas, tras el más descarado saqueo y abusos de poder cometidos en toda su historia.
Por lo pronto habrá consecuencias legales, como tiene que ser, cada que desde la neblina, sale algo que causa perjuicios y que no se puede comprobar.






