Las bajas temperaturas de los últimos días están provocando que en los hogares se haga uso de aparatos de calefacción para mitigar los efectos de la humedad que prevalece y provoca sensaciones térmicas más bajas en el interior de las viviendas.
¡Pero cuidado!, esto puede ser peligroso para la salud, debido al choque de la temperatura cuando una persona se encuentra cómodamente en su hogar con el calefactor eléctrico encendido o usando esta función en los aires acondicionados y por alguna razón, tiene que salir al exterior a enfrentarse con temperaturas muy bajas y fuertes vientos.
También ingresar a los hogares donde está encendida la calefacción procedentes del exterior donde se registran bajas temperaturas entraña el riesgo de sufrir descompensaciones de salud que se pueden traducir en parálisis faciul y otras complicaciones más graves.
De acuerdo a opiniones de profesionistas de la salud, la temperatura en el interior de una casa habitación con la calefacción encendida, se debe mantener entre los 22 y 23 grados, para aminorar el riesgo, en caso de una salida intempestiva al exterior.
Refieren que la calefacción alta puede provocar además dolor intenso de cabeza, dolor de ojos y alergias en la piel, por lo que se recomienda tener mucho cuidado al usar este recurso configurado para proteger de las inclemencias del frio, pero que manejado en forma inmoderada, puede desencadenar complicaciones de salud mayores.






