Pescadores de la Laguna Madre han sido apercibidos por las autoridades portuarias sobre los riesgos que podrían enfrentar al entrar a mar abierto en sus frágiles embarcaciones, debido a la fuerza de los vientos, bajas temperaturas y el alto oleaje, lo que ha provocado el cierre de puertos a la navegación menor.
Las condiciones que están prevaleciendo en El Golfo de México y las que habrán de prevalecer a consecuencia de la masa de aire polar y el frente frio no. 24, que harán sentir sus efectos a partir del domingo siguiente con vientos del norte muy fuertes, mantendrán esta prohibición.
Ante as escases de especies acuáticas en aguas de la laguna madre, pescadores ribereños salen al Golfo de México a la captura de cazón y otros productos pesqueros, pero hacerlo en estas condiciones significa riesgo extremoso por la fragilidad de las lanchas en que se desplazan entre las aguas azotadas por el viento y el alto oleaje.
En años anteriores se han registrado decesos de pescadores que al entrar a mar abierto con oleaje elevado terminaron por naufragar en las embarcaciones de fibra de vidrio, lo que ha costado luto en varios hogares.
Frente a este riesgo, autoridades del ramo vienen exhortando a los pescadores a no salir a mar abierto y respetar los comunicados de la Capitanía de Puerto de Matamoros, a efecto de evitar ser sorprendidos por el mal tiempo, que es propio en la temporada invernal que habrá de terminar en dos o tres meses más.






