Si bien todas las comunidades pesqueras del municipio de San Fernando se convierten en zonas de alto riesgo en temporadas de fenómenos meteorológicos, hay algunas zonas donde sus habitantes corren mayor riesgo, debido a ciertos factores.
Este es el caso del poblado pesquero La Media Luna, localizado 25 kilómetros al fondo del poblado Santa Teresa que se ubica por la carretera federal Victoria- Matamoros, donde se llega a través de un camino en mal estado, a donde en ocasiones el apoyo oficial no mira.
Lo mismo sucede con el poblado pesquero El Barrancón del Tío Blas, que tiene una carretera totalmente destrozada, que es el principal impedimento para que las instituciones se acerquen hasta ese lugar, mientras que las condiciones de seguridad, no son las más óptimas.
Otros lugares como La Isla del Carrizal y varias islas que se encuentran habitadas en esa parte de la laguna madre no cuentan con apoyos institucionales en temporadas de muy bajas temperaturas como la actual, en que las familias no recibieron despensas ni cobertores.
Se trata de zonas de muy alta marginación que prácticamente se encuentran en el abandono, sin servicios médicos y en el caso de la Media Luna y El Barrancón con frecuentes problemas en el abasto de agua para el uso doméstico y fallas constantes en el servicio de electricidad.
Comunidades que por las condiciones que enfrentan, ameritan un programa de rescate y atención que permita mantener un monitoreo constante sobre sus necesidades y establecer alternativas que permitan que las familias que radican en ellas, puedan recibir los apoyos que se necesitan, contar con servicios básicos y respuestas inmediatas a sus necesidades más básicas.






