Empoderado como partido gobernante en México, MORENA avanza muy despacio en la consolidación de su padrón de afiliados, porque con el poder en la mano, confía en que nadie le hará sombra en los próximos procesos electorales.
Pero ¡aguas!… en las elecciones a distintos cargos de elección popular que se registraron en las votaciones del 2024, en muchos casos los números fueron muy cerrados, lo que sugiere que la oposición no está dormida, mucho menos muerta.
Existe una inercia, es correcto, pero se requiere de mayor solidez para apuntalar la permanencia en el poder, lo que se tiene que lograr a través del trabajo eficiente de sus gobernantes.
La oposición le apuesta al desgaste natural en el usufructo del poder, así como a los errores propios de la inexperiencia; “la contra” no se desgasta en señalamientos ni propicia reyertas públicas, según ellos, están esperando a que las cosas caigan por su propio peso.
Aquí en San Fernando, la unidad de los morenistas es muy endeble; se unieron durante la campaña anterior y de esta manera lograron ganar, pero después del triunfo vino el enfriamiento de importantes cabecillas de izquierda que en los próximos procesos, nadie sabe qué rumbo van a tomar.
Normal también que ciudadanos que apoyaron de manera decidida a MORENA y que por diversos motivos se sienten relegados, lo que es también motivo de separación.
En tanto que los trabajos de incorporación de militantes se realizan de manera muy discreta y entre una notoria división, luego que los morenistas de pura cepa no aceptan que el Senador JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL tenga metidas las manos en los padrones, al considerar que va a manipular las listas de Tamaulipas para beneficiar sus aspiraciones de convertirse en próximo candidato a la gubernatura del estado.
A esto le apuesta la oposición, a que desde adentro de desgarren y el escenario presente condiciones para que puedan entrar a la competencia en condiciones que ofrezcan viabilidad desde el inicio y donde la inversión económica en las campañas pueda ser mas moderada.






