A querer o no, es un tema que preocupa a las autoridades tamaulipecas de tal forma que ya se están tomando las primeras medidas para amortiguar las deportaciones masivas anunciadas por el presidente electo de los Estados Unidos de Norteamérica, DONALD TRUMP.
Y la preocupación no es para menos, tan solo de la zona de “el Valle de San Fernando” que comprende a este y los municipios de Burgos, Cruillas y Méndez, se considera que están radicados en diferentes estados de la Unión Americana en calidad de indocumentados cerca de 10 mil ciudadanos entre hombres, mujeres y un buen porcentaje de menores de edad, por lo que representa una angustiante amenaza de la separación de familias a causa de las deportaciones, aunque funcionarios designados del proximo gobierno norteamericano ya está diciendo que se van a tomar las medidas adecuadas para evitar disgregar a los integrantes de un mismo linaje.
Mientras que en Tamaulipas ascienden a cientos de miles las cifras de paisanos radicados como ilegales en varios estados de la Unión Americana principalmente en Texas, que ante las bravatas del próximo presidente de ese país se sienten intimidados con la repatriación, que vendría a ocurrir en los términos más ásperos y que solo conocen quienes ya han sido objeto de ese tipo de acciones.
Las personas que no tengan acreditada su residencia legal en cualquiera de los Estados Unidos de Norte América, que se han sorprendidos en el supermercado, en las gasolineras, en las calles o en cualquier sitio que se pueda considerar como público podrían ser arrestados y enviados a centros de internamiento, que en este caso ya se está acondicionando un espacio muy amplio en Texas para reclutar ahí a los indocumentados que sean detenidos y donde permanecerán previo a su deportación a México u otros países.
Hay quienes optimistamente sostienen que a DONALD TRUMP es una especie de bufón, acostumbrado a las bravatas, a 2echar pico” como comúnmente se dice, pero que ya en la realidad es poco lo que hace; fundan este comentario en que la vez anterior que fue presidente de esa nación vecina habló hasta por los codos de acciones contra México, que jamás llevó a cabo
En cambio muestran cifras de deportaciones realizadas durante la administración del presidente BARACK OBAMA considerado como un mandatario bonachón y del actual líder norteamericano JOE BIDEN, que reflejan cifras muy superiores a las que tuvieron lugar durante el gobierno de TRUMP, sobre deportaciones de indocumentados.
Sin embargo los tiempos cambian, las personas también y las políticas de gobierno sin duda, de tal suerte que TRUMP ya echó la hablada y estamos esperando que aunque sea en una mínima proporción cumpla con sus amenazas, lo que vendría a meter en problemas a los Estados fronterizos de México que de acuerdo a las noticias nacionales, en todos los casos ya están tomando las medidas adecuadas para prevenir las deportaciones masivas
Hay estados de México que están ofreciendo el pago de asesoría jurídica en despachos de alta reputación norteamericana para promover amparos y una serie de acciones legales en contra de las deportaciones, sin embargo por el calado de lo que ha dicho TRUMP acerca de usar el ejército y todas las fuerzas públicas de su país para remitir a México y a todos los países en cuestión a sus ciudadanos que estén viviendo de manera ilegal en los Estados Unidos de Norteamérica, no se sabe hasta dónde se podrá atajar con medidas jurídicas este tipo de maniobras.
En unas semanas más DONALD TRUMP tomará posesión como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y entonces veremos hasta dónde piensa cumplir con las amenazas que ha proferido y que mantienen en la incertidumbre y la angustia tanto a el gobierno mexicano, como a las familias radicadas en los distintos estados de la Unión Americana y quienes acá en el territorio nacional dependen de las remesas de dinero que envían para el sostenimiento de sus familias.
Esta es una de las principales incógnitas del 2025.






