Folclórico y bravucón, así es su personalidad.
Lo suyo es agredir y lanzar amenazas a diestra y siniestra, casi se puede decir que es más terrorista, que a quienes decidió clasificar de esta manera para justificar una invasión militar a México.
Así es DONALD TRUMP, un hombre que aparece todo el tiempo hablando en tono furioso, como si estuviera molesto con la vida, en vez de estar agradecido por la segunda oportunidad de ser Presidente de esa gran nación, que es los Estados Unidos de América.
Siempre dispuesto a comprar pleitos, pero nunca gratis, porque es un consumado y exitoso empresario que de todo quiere sacar provecho; acostumbrado a comprar barato y vender caro, mejor o peor que cualquier mercader árabe.
Ayer tras rendir protesta como Presidente cumplió la primera parte de sus amenazas al firmar acuerdos ejecutivos sobre deportaciones masivas a México y declarar terroristas a las organizaciones delictivas de este país, para poder entrar con sus tropas al exterminio.
Comenzó su segundo mandato desapareciendo el CBP One, programa que representaba para miles de personas la esperanza de encontrar asilo en esa nación, firmó el veto para que los bebés nacidos en EUA hijos de ilegales no adquieran por decreto la nacionalidad norteamericana, mientras que pidió unos días para dar a conocer los nuevos aranceles que va a fijar a Canadá y México; no perdió el tiempo en imponer sus planes arbitrarios y expansionistas.
Y así como en Irak y todos los demás países que han sido profanados por las tropas yanquis, si entran a Mexico con el pretexto de combatir al crimen organizado, van a llevarse toda la riqueza que encuentren a su paso.
Aunque desde hace tiempo que el gobierno del vecino país, comenzó a quedarse con el dinero que depositaron allá ex funcionarios y criminales que pensaron que sus fortunas estarían a salvo con “los gringos” y que de pronto se dieron cuenta que sus capitales en efectivo y bienes inmuebles, habían sido confiscados.
Pero en tiempos de guerra, el asunto se pone mejor para los invasores: todo lo que se atreviese es botín, sin recato y sin medida.
Es parte del objetivo meterse a México con sus tropas a dizque combatir lo que el ya dictaminó como “organizaciones terroristas”.
¿Pensará TRUMP que en su país no hay terroristas?. Comenzando por los que fabrican y venden las armas a las organizaciones criminales y también a los gobiernos de otros países para que corran ríos de sangre, mientras que ellos se llenan los bolsillos de billetes?.
Pero quiere más riquezas para él; lo del pueblo es puro “rollo”, pura demagogia barata.
Y no nos importa que su actuación sea una farsa; pero si, que ponga a México como primer objetivo en su ambición desbocada, porque viene sobre el gas, el petróleo, el litio y todo lo que sea riqueza nacional.
Desde su campaña, ha usado todos los escenarios para amenazar a México y no desperdició la toma de protesta ayer para referir la determinación de realizar deportaciones masivas de mexicanos y denominar como “terroristas” a las bandas criminales, definición que usará como ganzúa para entrar a nuestro país a consumar sus diabólicos propósitos.
¿Qué tan lejos llegará?… lo estaremos viendo.
Pero debe saber que si cumple la amenaza de las deportaciones, se sentirá la falta de mano de obra mexicana en las construcciones o campos de cultivo y si se atreve a invadir México, automáticamente echará a este país en brazos de las naciones enemigas que ya tiene… y que no son pocas, ni tampoco insignificantes.
Nadie en su sano juicio quiere estar peleado con sus vecinos, el patio trasero siempre se cuida y quienes protegen la retaguardia de peligros mayores, son aliados de máximo valor y TRUMP compró pleito con México y Canadá, sus dos vecinos… y hasta ahora, aliados.
Podemos entender que no nos quiera, como tampoco acá sentimos simpatía, por él.
Pero nos necesita para muchos efectos y uno de ellos, es dormir en paz, sabiendo que la frontera sur está resguardada por un país que mantiene a sus policías siempre ojo avizor, cuidando que no se cuelen por aquí extremistas que únicamente están pensando en causar daño, porque para ellos hasta morir en el intento es ganancia, ya que de acuerdo a sus creencias religiosas, se convierten en mártires.
Y el día que México deje de cuidar ese aspecto, entonces el riesgo del ingreso de verdaderos enemigos de los norteamericanos, será una verdadera amenaza para los Estados Unidos de América, muy lejos del estúpido concepto que TRUMP tiene de los mexicanos.
Esto por mencionar tan solo un aspecto, para ejemplificar porque en el vecino país nos necesitan, más allá de la mano de la obra en las construcciones o en los campos de cultivo; México es un escudo territorial para los EUA, pero en cualquier momento puede dejar de serlo.






