Dentro de las muchas satisfacciones que trae consigo el periodismo -por encima de los momentos amargos- destaca la camaradería que se genera en la juventud, cuando se establecen verdaderos lazos de afecto con quienes profesan la misma actividad y se identifican por coincidencias forjadas en el idealismo.
Ayer martes, con motivo del encuentro entre periodistas del estado y el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, a donde cordialmente fui invitado, además de escuchar mensajes muy gratificantes refiriendo el interés de las instituciones tamaulipecas por brindar a los comunicadores condiciones plenas, tuve la oportunidad de saludar a compañeros y amigos de aquellos tiempos de juventud, a quienes haciendo cuentas con ellos, en algunos casos tenía hasta 30 años de no ver.
Fue muy grato escuchar el mensaje del Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, sus expresiones elocuentes y afectuosas para los periodistas, al igual que las palabras del titular de comunicación social FRANCISCO CUÉLLAR CARDONA, con un discurso sustentado en pensamientos filosóficos profundos, donde destacaron frases inmortales de eruditos que vieron siempre en el periodismo el concepto de la verdad, como premisa principal.
Por cierto, en las mesas ocupadas por periodistas de todo el estado, estaban discretamente instalados secretarios y secretarias de la administración estatal, que hicieron en cada uno de los grupos el papel de representantes del Gobernador del Estado; en mi caso estuve a lado del Secretario del Trabajo en Tamaulipas LUIS GERARDO ILLOLDI REYES, uno de los valores jóvenes de la administración, quien se mostró contento por estar en el sitio que le fue destinado y donde estuvo comentando aspectos interesantes de su desempeño.
En lo personal, además de agradecer la invitación al evento, me sentí complacido por la cantidad y la calidad de los periodistas que tuve oportunidad de saludar y entre risas, abrazos y buenos deseos por el año nuevo, estuvimos recordando viejas historias, de aquellos años cuando la osadía, era nuestra principal tarjeta de presentación.
Y justo ahí, con esos personajes del periodismo, llenos de canas y arrugas en un buen porcentaje, tuve la noción del tiempo que ha pasado, en que nunca me despegue del periodismo, una actividad que siempre me fascinó y que me ha dado para vivir y resolver los aspectos más básicos de m is necesidades.
Les prometí a mis amigos que vi ayer en Victoria que les enviaría hoy un saludo, que hoy expreso con gusto, esperando que no sea la última ocasión en que tengamos oportunidad de rememorar nuestras andanzas y por supuesto, con los más jóvenes que ahi conocimos, volver a los temas que se quedaron inconclusos dentro de este nuestro mundo, donde los comentarios son inagotables y siempre habrá mucha tela de donde cortar.






