Por la situación que prevalece en el campo del norte de Tamaulipas, especialmente en el municipio de San Fernando, es necesario que se solicite al Gobierno Federal considerar esta región como una zona de desastre, para que se apliquen los mecanismos que rigen cuando por situaciones extremas, sobrevienen afectaciones para la población.
Lo anterior derivado de la incapacidad económica de miles de productores agrícolas que no van a sembrar sus tierras con sorgo en el ciclo agrícola temprano porque se encuentran totalmente descapitalizados, lo que significa que sus familias van a pasar hambre y muchas necesidades de salud, educación y otras, que no van a tener dinero para resolver, porque viven de la agricultura y esta vez no van a sembrar.
Esta es la primera vez en muchos años que se presenta una situación de esta naturaleza y se necesita que el gobierno intervenga para mitigar este problema que va a afectar a miles de familias y que estará provocando que de ser agricultores de toda la vida se metan a vender carros, a trabajar en la construcción, o irse de “mojados”, señaló.
Con décadas de experiencia en la agricultura, Martin Carrión es actualmente vocal en la Comisión de Desarrollo Rural del Cabildo de San Fernando, un personaje en la vida del campo que conoce a fondo las problemáticas del sector y que está viendo lo que viene, tras la inactividad de una superficie cercana al 30 por ciento que no se va a sembrar, de las 270 mil hectáreas que tradicionalmente se cultivan con sorgo en el ciclo agrícola “temprano”, en la región de San Fernando.
Dijo que el panorama es preocupante porque habrá miles de familias en problemas para subsistir, recordando que aunque ya no existe el Fondo Nacional Para Desastres Naturales –FONDEN- el Gobierno Federal tiene una reserva para contingencias y que se debe usar en esta ocasión, considerando que nunca ningún fenómeno meteorológico ha causado tanto daño a la economía de los productores del campo, como el hecho de no sembrar sus tierras.






