Generalmente, cuando se analiza un tema importante surgen controversias, en un mundo y momentos en que las personas hacen uso de su derecho a expresarse y por supuesto, a debatir.
¿A qué viene esto?… en los últimos tiempos, la población local y muchas personas de fuera han sentido el fastidio y la angustia que provocan los bloqueos carreteros, que en San Fernando se han vuelto una de tantas costumbres, como si cerrar el libre tránsito no fuera un delito tipificado en el Código Penal Federal, de los articulo 165 al 172, bajo el concepto de “ataques a las vías de comunicación”.
Un delito que se agrava de manera superlativa, cuando se le añaden agravantes fáciles de comprobar y que de paso, terminan por encuadrar delitos más graves que podrían llevar a la prisión por varias décadas a quienes sin tener siquiera la menor conciencia de las repercusiones legales, se dedican a obstruir el paso en carreteras federales, pretextando ser víctimas de injusticias, que pretenden remediar cometiendo una serie de ilícitos.
Por efectos de mi trabajo, tuve acceso a un bosquejo donde se proyectaron imputaciones penales en contra de los cabecillas de los bloqueos carreteros que han ocurrido en San Fernando y así pude ver una muy larga lista de agravantes, que al final haría salir más caro el caldo que las albóndigas.
Pero además, les pueden armar un cuadro por el delito de terrorismo, que éste si es mucho más grave y penalizado, debido a la forma como manejan los líderes campesinos el tema de los bloqueos carreteros, cuando al anunciar con varios días de anticipación esta clase de eventos, provocan terror en personas mayores y enfermas, que por necesidad tienen que transitar por esos tramos.
Puede parecer ser exceso de parte de la autoridad para tratar a dirigentes sociales que han encontrado en el bloqueo de carreteras la forma de hacerse famosos y que en una larga sentencia penal, cumplirían su sueño de ser más famosos todavía.
Pero esto es posible que suceda porque son delitos que se encuentran establecidos en las leyes penales del país, que por años han dormido el sueño de los justos, pero que están ahí, listas para ser utilizadas, habida cuenta que el dialogo nunca alcanza para sofocar las inconformidades y que las soluciones institucionales no alcanzan para cubrir. las cada vez más crecientes demandas sociales.
Terrorismo es intimidación con un propósito: los que dirigen intelectual y materialmente los cierres carreteros los anuncian con tiempo para intimidar al gobierno, pero se llevan de paso a la población, que siempre es la más afectada, mientras que sectores productivos como el autotransporte, ya todos saben cómo les aterra a los choferes cuando escuchan de los bloqueos, que le han dado más fama a San Fernando.
Trato de ser realista cuando escribo, para que las personas sepan a qué atenerse, así que les sugiero echarse un clavado en el Código Penal Federal (CPF) en los artículos que comprenden el delito de terrorismo y se darán cuenta que su les quieren aplicar un escarmiento, la ley es bien clara y contundente. Dura Lex, sed lex.
Si después de saber a lo que se van a enfrentar deciden seguir cerrando carreteras, adelante.
Y también viendo que cada vez se reúnen menos campesinos interesados en sostener una lucha estéril y ruinosa, los líderes en riesgo deberían pensar que en caso de una condena en la sombra, ni siquiera los pocos que ahora los han acompañado, estarían ahí para llevarles unas cajas de cigarros, porque simplemente, así es de ingrata la humanidad.
Puede ser que estos comentarios no sean gratos, pero son realistas y espero ayuden a entender los riesgos que corren los responsables de los bloqueos, quienes deberán idear formas mas pacificas para manifestarse hasta lograr sus objetivos, pero sin transgredir las leyes, ni afectar las vidas de personas y empresas, que no tienen nada que ver con la situación de los productores del campo.






