El campo a nivel nacional se encuentra sufriendo las consecuencias que traen implícitos todos los cambios; así como cuando del otoño al invierno, aparecen los cuadros gripales.
Pero en la misma comparativa, el cambio de modelo socio-político y económico que vive el país desde el arranque de la Cuarta Transformación, es un fenómeno que se ha prolongado y que todavía no se mira cuando pueda llegar la ansiada sanación.
De tal forma que los productores, los hombres y las mujeres que viven de sacar los frutos de las tierras se miran ante una encrucijada, cada vez más angustiosa; permanecen donde han vivido siempre, con la esperanza de regresar a un pasado que alguna vez fue muy venturoso, o entierran los aperos de labranza y se dedican a otras actividades, porque no tienen dinero para invertir en las tierras y tampoco tienen créditos.
Y pensar que todo es producto de las políticas públicas, de un manotazo que se dio sobre la mesa en el 2018, para modificar la distribución del gasto público nacional.
Los productores del campo dejaron de ser los preferidos del gobierno, para ser sustituidos por los más necesitados.
“Primero los pobres” fue la frase emblema que le dio la vuelta al escenario nacional y mandó al campo a un lugar muy remoto en el presupuesto y en el interés de las políticas de desarrollo, por eso las cosas han llegado hasta donde andan y que aquí, en esta región del norte del país, donde la vocación productiva es eminentemente rural, se siente con toda la crudeza.
Al respecto, logramos ver la participación de la Lic. GRISELDA DÁVILA BEAZ regidora del Ayuntamiento de San Fernando actualmente<, ex diputada local, ex diputada federal, ex dirigente de las mujeres en Tamaulipas y ex de muchas funciones más, todas ligadas a la Confederación Nacional Campesina de cuyo comité ejecutivo ha sido parte en los últimos años, durante el Parlamento Abierto de la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola, Ganadero y Autosuficiencia Alimentaria de la Cámara de Diputados, donde con voz fuerte pidió que se destinen suficientes recursos para el campo, a la vez que exhibió la realidad de un sector que es básico para la soberanía alimentaria del país.
En su intervención habló por todos los productores de México, pero especialmente por los de Tamaulipas y obviamente por San Fernando, donde nació y ha crecido, luciendo con orgullo su origen rural, en todos los foros donde ha logrado participar.
Es una suerte que Tamaulipas tenga mujeres con esos arrestos, que no les tiembla la voz para hablar por su gente y que saben dar la cara con dignidad, hablando con mucho respeto, pero a la vez con toda la seguridad de temas que conocen a la perfección, porque en lo particular es una persona que viene del campo, es una productora más, pero que se ha preparado en la vidas profesional para hacer frente a las responsabilidades que la política y el liderazgo social, han puesto en su camino.
Tal vez el mensaje que dio en el parlamento donde pidió justicia para el campo nacional no sea tomado en cuenta por quienes toman las decisiones, pero eso no le quita el mérito de un valor que ha demostrado en cualquier circunstancia, cuando se trata de los intereses de su gente, pero ella sabe muy bien que el camino para resolver las cosas no está en el silencio ni la sumisión, así que la seguiremos viendo dar su mejor esfuerzo en todos los aspectos que tienen que ver con sus responsabilidades como representante social, sectorial y popular, porque ese es su estilo.
Seguirá hablando con respeto, pero a la vez con mucha decisión.






