Después de todas las complicaciones que ha representado en los últimos años el cultivo de sorgo en la región de “El Valle de San Fernando”, el trigo se convierte en una alternativa viable, por la empatía de sus características con las condiciones climáticas de la región en la temporada que se siembra y desarrolla este cereal.
En este ciclo de siembra que habrá de concluir el próximo 15 de diciembre, serán más de 2 mil hectáreas que se van a sembrar con trigo panificable y “cristalino” para pastas (sopas) en los municipios de Burgos, Méndez y San Fernando.
Al momento se encuentra en marcha la siembra de este grano por parte de productores privados, que de acuerdo a los registros van a depositar la semilla en más de mil hectáreas, principalmente en Burgos y San Fernando, mientras que gracias al apoyo del Gobierno de Tamaulipas que a principio de semana entregó en donación 90 toneladas de semilla de trigo, se van a sembrar 900 hectáreas.
El precio por tonelada de trigo panificable en este año, se ha mantenido a razón de 5 mil 790.00 pesos, mientras que el mismo grano denominado “cristalino” para producir pastas, se ubica en un costo ligeramente menor, variable de acuerdo a las condiciones que se consideran al momento de cerrar tratos.
Como es sabido, este año la tonelada de sorgo se desplomó por debajo de los 3 mil 500 pesos la tonelada, dejando un campo en ruinas, con miles de productores tamaulipecos endeudados, descapitalizados y sin créditos para la siembra del siguiente periodo agrícola, que inicia el 20 de diciembre próximo , en que podrían quedarse sin sembrar 90 mil, de un total de 270 mil hectáreas del grano rojo que tradicionalmente se cultivan en el ciclo otoño- invierno, conocido como “temprano”.






