El rastro de la ciudad necesita de equipamiento y rehabilitación a la mayor brevedad posible, para ofrecer a la población, carne con el manejo higiénico que se requiere para garantizar la salud de los consumidores.
Desde hace mas de una década, la caza de matanza de San Fernando se encuentra en condiciones deplorables que desde hace tiempo debieron haber llevado a las autoridades sanitarias a la clausura del insalubre establecimiento, localizado en la colonia Tamaulipas.
Dentro del equipamiento de esa dependencia se requiere la compra de carruchas, cuchillos y un camión equipado con sistema de mantenimiento para el traslado adecuado de canales, a los expendios de la ciudad, donde acude la población a surtirse de cárnicos.
La rehabilitación y equipamiento del lugar oficial de sacrificios de cuadrúpedos para abastecer al mercado local, es un imperativo debido a las condiciones de antihigene que presenta y constituyen un reto para las autoridades sanitarias.
Ahí se vienen sacrificando un promedio de seis reses por día y cincos cerdos, cantidad que se considera muy baja, tomando en cuenta que la población en la cabecera municipal, es superior a los 30 mil habitantes, suma en la que no entran las llamadas matanzas domesticas






