Las lluvias de los meses anteriores dejaron formidables valores de humedad que habrán de beneficiar de manera sustancial las actividades primarias, pero a la vez han contribuido al crecimiento de la maleza en proporciones mayúsculas, que se advierten en todos los sectores de la ciudad.
Hay cientos de terrenos con monte alto, debido a la negligencia de los propietarios, que no se atreven a limpiarlos por si mismos o pagar a quienes se dedican a este tipo de trabajos para evitar que sigan convertidos en nidos de fauna nociva.
En las orillas de las calles pavimentadas y de terracería, se puede ver también como la maleza de ha apoderado por completo de espacios que deberían permanecer libres para el tránsito de vehículos y personas.
Esta situación impone la necesidad de medidas drásticas por parte de las autoridades municipales y sanitarias, para obligar a los propietarios o posesionarios de esos terrenos a mantenerlos en condiciones.
En los casos donde solamente hay arrendamientos, la autoridad municipal puede proceder a la reasignación de esos lotes, bajo el compromiso explícito, de mantenerlos en condiciones que abonen a la imagen urbana de la ciudad y no se conviertan en lugares ideales para ser guaridas de reptiles y otros bichos.
Los terrenos baldíos y llenos de maleza en San Fernando, son parte del entorno de la cabecera municipal desde hace décadas, pero en esta ocasión, la maleza ha crecido de manera más abundante debido a las lluvias de finales de junio y principio de julio, que dejaron un acumulado mayor a las 27 pulgadas de humedad, equivalentes a las precipitaciones de todo un año.






