Cerca de 90 mil hectáreas dejarán de ser sembradas con sorgo en el próximo ciclo agrícola “temprano” por diferentes causales, entre los que destacan el endeudamiento, la falta de capacidad económica de los productores y las condiciones nebulosas del precio del grano.
Por apreciaciones de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno de Tamaulipas, se establece que en el próximo ciclo agrícola al menos el 30 por ciento de las 270 mil hectáreas que se han venido sembrando de sorgo en los últimos años, se podrían quedar improductivas ya que no existen de momento cultivos alternativos para sustituir la siembra en esas superficies.
Lo anterior traerá como consecuencia una disminución muy significativa en la producción del grano rojo, luego que “El Valle de San Fernando” es una de las regiones que mayor cantidad aporta a la producción nacional de este cereal, que se utiliza principalmente en la elaboración de alimentos balanceados para la engorda de aves y cuadrúpedos.
Dentro de las malas condiciones del campo tamaulipeco también destacan que del 30 por ciento de los poco más de 30 mil productores de sorgo del estado, que se inscribieron en el programa de apoyos para sorgo, trigo y diesel, únicamente el 15 por ciento aprobaron a satisfacción los requisitos implementados por la Secretaría de Desarrollo Rural lo que también habrá de reducir de manera muy significativa la cantidad de hectáreas que se van a sembrar con esos recursos, que finalmente quedará en unos cinco mil beneficiados.
Al momento existen excelentes condiciones para la siembra de sorgo, que habrá de dar inicio de manera oficial el próximo 20 de diciembre dentro del llamado ciclo otoño- invierno debido a las generosas precipitaciones pluviales que se registraron en los últimos meses, pero ahora el problema principal es que un buen porcentaje de los productores carecen de liquidez para trabajar sus tierras, no tienen acceso a créditos y muchos se encuentran desalentados después de que en este año el precio de ese grano cayó de manera estrepitosa, provocándoles condiciones económicas ruinosas de las que todavía no se pueden recuperar.






