Lo que miles esperaban en San Fernando y la región; se encuentra en su apogeo la pizca de chile del monte o chile piquín, como es conocido este delicioso picante que de manera esporádica se puede cosechar en grandes cantidades en los montes de la región.
Se trata de un producto vegetal de alto consumo entre la población nacional, que en la región de El Valle de San Fernando se produce -algunos años- en cantidades extraordinarias para deleite de los paladares.
A inicios de la temporada, el kilo de este sabroso picante llegó a cotizarse hasta en mil pesos, pero con el paso de las semanas ha ido descendiendo y el sábado anterior a través de las redes sociales, se ofertó el kilogramo en 250.00 pesos.
Lo anterior como resultado de la generosa producción que se viene dando en zonas del campo, a donde personas que radican mayormente en comunidades rurales acuden con sus familias a “pizcarlo” para luego ofrecerlo por kilos en la cabecera municipal, o en bolsas de menor peso, para obtener una utilidad mayor.
Contra lo que muchos piensan; pizcar o cortar un solo kilo de chile del monte puede resultar muy cansado, porque hay que hacerlo en una posición inclinada del cuerpo y quienes no están acostumbrados a esa postura, pueden resultar con serias dolencias de espalda, cintura y piernas.
Pero además hay que trasladarse, invirtiendo en gasolina de los vehículos, hasta las áreas donde por tradición crecen las plantas, derramaderos de agua, sombras de mezquites y otras plantas y arbustos silvestres, donde también se esconden las víboras de cascabel cuyo veneno puede surtir un efecto fulminante y hasta mortal.
A raíz de las generosas lluvias de los últimos meses, la vegetación en el monte se encuentra espesa y alta, lo que se dificulta llegar hasta los sitios donde se encuentra esta variedad natural de chile y para cortarlo, además hay que arriesgarse a regresar con el cuerpo y la ropa cargados de bichos.
Cortar chile del monte es toda una aventura, que puede llegar a convertirse en proeza por las dificultades que entraña, aunque hay familias enteras que por temporadas –como esta- se dedican a cosecharlo, con lo que obtienen buenos ingresos para contribuir con el gasto de sus hogares y la solución de necesidades básicas.
De momento el kilo del chile del monte se ubica entre 250.00 y 400.00 pesos, mientras que en una comparativa, que el kilo de camarón en su modalidad de cocktel que se extrae de las aguas de la laguna madre, se vende en los expendios locales en un promedio de 300.00 pesos, lo que requiere de inversión en equipos -lanchas, charangas-, combustible y pago por el llamado “despique”.
Lo que redunda en que finalmente, el chile del monte puede llegar a costar hasta mil pesos por kilo, precio que jamás ha tenido un kilo de camarón, si siquiera el de exportación, porque solo hay durante una corta temporada del año, de tal modo que cuando se consigue hay familias que lo ponen a congelar para lograr disfrutarlo durante más tiempo en el transcurso del año.






