En San Fernando el número de accidentes en que se miran involucradas motocicletas o vehículos ligeros de ese tipo, crece de manera exponencial, sin que se establezcan medidas para abatir esta lamentable estadística, que inclusive ha llegado a costar vidas.
Aunque no en todos los casos tienen la culpa, los motociclistas son siempre los más afectados al resultar con lesiones de consideración que ponen en riesgo sus vidas, provocan largas convalecencias y tratamientos costos, o inclusive la muerte.
Las fugaces campañas realizadas por la Guardia Estatal y elementos de Tránsito Local no han sido efectivas para inducir a un importante porcentaje de motociclistas a colocarse casco y demás aditamentos de protección personal, mientras que en muchos casos, las unidades de dos ruedas carecen de luces indicadoras.
Los motociclistas manejan a la ofensiva, metiéndose entre los carros y pretendiendo ganar el paso en los cruceros, sin considerar que a la menor embestida, el impacto para quienes vayan a bordo será de graves consecuencias por el diferencial de peso con las otras unidades motrices.
Destaca que en San Fernando es común ver a bordo de una motocicleta a dos personas o más, lo que en automático aumenta el riesgo de consecuencias trágicas durante los accidentes que suceden a menudo en la cabecera municipal y que pese a las estadísticas lamentables, la costumbre de no medir el peligro se mantiene indeclinable.






